Desde que nos quedamos afuera de la Libertadores en Quito, y luego de que nos robasen las ilusiones en ese trucho triangular, la gente de San Lorenzo no ha vivido nada interesante hasta la fecha.
Por supuesto que nos alegró ganarle a Huracán en su estadio, quitarle de las manos el campeonato a Newells, mantener nuestra paternidad con Boca y achicar diferencias con las gallinas que últimamente no nos pueden ganar.
Pero nada de esto está a la altura de todo lo que la gente, la hinchada y los socios azulgranas entregamos desde las tribunas partido a partido.
Comencemos por analizar nuestro arco.
El arquero de San lorenzo, a mi modo de ver, viene rindiendo aceptablemente aunque tiene aún muchos limites que lo hacen un arquero ciertamente desprolijo y vulnerable. En terminos generales no se ha comido goles y sacó muchas pelotas de gol. Pasa la prueba.
En la defensa las continuas distracciones e infantilidades de nuestra defensa indefensa le generan confianza a los equipos contrarios, sobre todo a sus delanteros y volantes que no se cansan de llegarnos COMODAMENTE. Podríamos sin embargo destacar la entrega de Aguirre y las subidas del Uruguayo, pero el bajo rendimiento de Torres, Bottineli y la inexperiencia del pibe Mesa, nos deja expuesto a goles inexplicables. Así fueron los dos goles que nos hizo el pincha y así fué el gol de Carranza que entre toque y toque dejó a nuestra defensa mareada.
En el medio la inclusión de Leiva ( un jugador colgado por Banfield y de aceptable rendimiento en Godoy Cruz), dá ventajas al adversario y mucho mas si le sumamos la falta de ritmo y de nivel que tiene el Kili Gonzalez.
El Papu Gomez ya nos tiene acostumbrado a sus calesitas que en su mayoría terminan en los pies del defensor contrario.
Rivero entrega todo, pero en este campeonato aún no demostró.
Bordagaray es un gran joven jugador, con hambre de gol, pero dá la impresión que juega en una posición que se le hace muy dificil llegar al gol, por eso sus pocos goles fueron golazos.
Y acá creo está el problema central. El Cholo Simeone que a mi modo de ver es un tecnico demasiado tecnico, hermetico y conservador. Sus esquemas limitan la posibilidad de un juego atractivo y contundente.
Recientemente, escuchamos declaraciones donde los propios jugadores afirman que el tecnico los hace jugar mal porque no respeta la posición en la que cada jugador se desempeña mejor.
Si esto es así, la situación debe cambiar.
Creo que los días del entrenador están contados, si los resultados no acompañan, pero no es el resultado el que tenga que definir, mas bien es el cambio en juego y en un mucho mejor rendimiento del equipo en todas sus filas.
Si esto no cambia, asoma la sombra de Madelón en el nuevo Gasometro, mientras tanto que se sepa.......la hinchada y la gente estará alentando y dejando todo de si para ganar otro partido, otro campeonato, otra copa internacional y por sobre todo para que la Libertadores aterrice en Boedo en el 2011.
Pablo de Boedo.
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